Costa Rica frente al dilema ambiental: señales de retroceso en un modelo que fue referente mundial / by Museo Indigena

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Fotografía: Gustavo Gutiérrez / @Stereog

El Informe Estado de la Nación 2025, elaborado por el Programa Estado de la Nación, advierte que el país experimenta un cambio de rumbo en su política ambiental, caracterizado por el debilitamiento de instrumentos institucionales, el aumento de presiones territoriales y un uso cada vez más intensivo de recursos naturales.

Costa Rica. Durante décadas, Costa Rica fue considerado un laboratorio global de sostenibilidad. Con más del 25 % de su territorio bajo alguna categoría de protección y políticas pioneras como el pago por servicios ambientales, el país construyó una reputación internacional basada en la conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible. Sin embargo, los datos más recientes muestran señales de alerta: el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental enfrenta tensiones crecientes.

Un retroceso institucional en la gestión ambiental

Uno de los hallazgos más preocupantes es el debilitamiento de las capacidades del Estado para proteger el patrimonio natural. El informe documenta que el presupuesto del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) se redujo un 40 % entre 2020 y 2025, afectando directamente la gestión de las áreas protegidas.

Esta reducción presupuestaria tuvo consecuencias concretas:

  • Las horas dedicadas a control y protección ambiental disminuyeron un 60 % entre 2018 y 2024.

  • Todas las áreas de conservación registraron recortes presupuestarios de entre 11,7 % y 41,9 %.

  • La gobernanza ambiental muestra una tendencia hacia la concentración de decisiones en el gobierno central, reduciendo espacios de participación técnica y territorial.

Al mismo tiempo, reformas regulatorias han modificado parámetros ambientales clave. Entre ellas destaca el cambio en los estándares de calidad del agua potable, que elevó significativamente el límite permitido para metabolitos de ciertos pesticidas, una decisión que ha generado debate en la comunidad científica y ambiental.

Para los especialistas, estos cambios sugieren una transformación en la narrativa política del país: de expandir la conservación, a flexibilizar regulaciones para facilitar la actividad económica.

Presiones sobre el territorio: turismo residencial y desarrollo inmobiliario

Otro factor central es la creciente presión sobre los territorios costeros y rurales, particularmente en el Pacífico Norte. El informe identifica un aumento acelerado del desarrollo inmobiliario asociado al turismo residencial, fenómeno visible en regiones como Guanacaste.

Entre 2020 y 2024, el área autorizada para nuevas construcciones en cantones costeros pasó de 346.235 m² a más de 1,24 millones de m², un crecimiento de más de tres veces en apenas cuatro años.

Este proceso ha generado varios efectos:

  • Privatización de facto del acceso a la zona pública costera.

  • Presión creciente sobre las fuentes de agua.

  • Exclusión de comunidades locales de oportunidades económicas.

Las tensiones territoriales también se observan en el Caribe Sur, particularmente en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, donde la superposición entre propiedad privada y áreas protegidas ha desencadenado conflictos legales, disputas comunitarias y debates sobre la aplicación desigual de la normativa ambiental.

Agua, energía y transporte: señales de insostenibilidad

El análisis ambiental revela además un uso creciente de recursos estratégicos. El volumen anual de extracción de agua mediante pozos pasó de 6 millones de metros cúbicos en 2020 a más de 15 millones en 2024.

Paralelamente, el país enfrenta problemas en el abastecimiento de agua potable fuera de la Gran Área Metropolitana. Solo en 2024 se registraron 6.973 interrupciones en el servicio, principalmente en las regiones Chorotega y Pacífico Central.

En el ámbito energético, el consumo total continúa creciendo. En 2024 alcanzó 170.297 terajulios, con 72,8 % proveniente de hidrocarburos, lo que evidencia la persistente dependencia de combustibles fósiles.

El deterioro del transporte público también influye en esta tendencia. El número de pasajeros transportados en autobús cayó 42,2 % entre 2018 y 2025, mientras aumentó el parque vehicular privado, generando más emisiones contaminantes.

Aunque los vehículos eléctricos ya contribuyen a reducir emisiones —64 gigagramos de CO₂ equivalentes en 2024—, su impacto aún es limitado frente al tamaño total del parque automotor.

Un país más vulnerable al cambio climático

Los datos climáticos reflejan otra dimensión del desafío. En 2024, Costa Rica registró 1.619 desastres asociados a fenómenos hidrometeorológicos y geológicos, la cifra más alta desde que se tienen registros recientes.

Las proyecciones climáticas sugieren escenarios aún más complejos. Para finales del siglo XXI se estima que las precipitaciones podrían disminuir entre 21 % y 30 % en el 43 % del territorio nacional, y hasta 40 % en algunas regiones.

Estos cambios aumentan la vulnerabilidad de sectores clave como la agricultura, el turismo y el abastecimiento de agua, pilares fundamentales de la economía nacional.

El dilema del desarrollo

El panorama descrito por el informe plantea un dilema estratégico para el país: cómo mantener su liderazgo ambiental mientras impulsa crecimiento económico y equidad social.

La experiencia costarricense demuestra que la conservación puede convertirse en un motor de desarrollo. Sin embargo, los datos recientes indican que la ausencia de planificación territorial, el debilitamiento institucional y la presión de nuevas dinámicas económicas podrían comprometer ese modelo.

El desafío, según el informe, no consiste únicamente en proteger ecosistemas, sino en reconstruir un marco de políticas públicas basado en evidencia científica, participación social y planificación de largo plazo.

En un planeta cada vez más afectado por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, el futuro de Costa Rica podría depender de su capacidad para responder a una pregunta fundamental: ¿es posible mantener el equilibrio entre desarrollo y naturaleza en uno de los países más biodiversos del mundo?


Fuentes y bibliografía

  • Programa Estado de la Nación. Informe Estado de la Nación 2025, Capítulo 4: Armonía con la naturaleza.

  • Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), datos institucionales citados en el informe.

  • Literatura científica sobre gobernanza ambiental y sostenibilidad en Costa Rica (contexto comparativo).

Source: https://repositorio.conare.ac.cr/server/ap...