Atlas de los Pueblos Indígenas de Costa Rica

En Costa Rica para el año 2011, se registraron 4.301.712 personas, de las cuales 104.143 se autoidentificaron como personas indígenas. Este 2,4% de la población nacional, se encuentra establecida en todo el territorio nacional; aunque una tercera parte habita en alguno los 24 pueblos indígenas del país. En relación con el año 2000, el número total de indígenas experimentó un crecimiento del 63%. El tamaño de los territorios indígenas es muy heterogéneo, tanto en términos poblacionales como geográficos. Por el número de habitantes, destacan Talamanca Bribrí y Chirripó, que en conjunto alberga al 30% de los pobladores de territorios indígenas. Como se indaga más adelante, esa heterogeneidad también se refleja en las condiciones de vida de los pobladores. En términos de la ubicación geográfica, con excepción de Quitirrisí y Zapatón, los territorios indígenas se encuentran fuera del Valle Central, con una riqueza natural muy amplia, algunos de difícil acceso, y la mayoría de ellos son áreas con baja densidad de población.

Pueblo Bribri

Actualmente, el pueblo bribri se estructura en trece clanes, aunque en una etapa de su historia fueron sesenta. La pertenencia a uno de esos clanes se define por línea materna, o sea, es matrilineal. En el caso del pueblo bribri el/la miembro de un clan se casa con el/la miembro de otro clan, nunca con personas del mismo clan o un clan amigo, ya que esto significaría incurrir en incesto para esta sociedad

En el sistema de parentesco tradicional bribri, las funciones y responsabilidades que para la cultura occidentaldesempeña el padre, las cumplen los hermanos de la madre—principalmente—no teniendo gran injerencia el hombre que tuvo una participación biológica en la concepción de la vida del o la niña. (Martínez, 2004, p.41) Este sistema de parentesco ha cambiado entre algunos sectores del pueblo bribri, como resultado de la aculturación a la que se han visto expuestos con una mayor presencia de grupos cristianos y del Estado a través de sus diferentes entes gubernamentales.

En el sistema de parentesco tradicional bribri, las funciones y responsabilidades que para la cultura occidentaldesempeña el padre, las cumplen los hermanos de la madre—principalmente—no teniendo gran injerencia el hombre que tuvo una participación biológica en la concepción de la vida del o la niña. (Martínez, 2004, p.41) Este sistema de parentesco ha cambiado entre algunos sectores del pueblo bribri, como resultado de la aculturación a la que se han visto expuestos con una mayor presencia de grupos cristianos y del Estado a través de sus diferentes entes gubernamentales.

Las pugnas con no indígenas por tierras son una situación compleja en los todos los territorios, en general. Este año (2014) en el Territorio Indígena de Salitre se reavivó el conflicto de manera violenta, provocando enfrentamientos entre no indígenas e indígenas, donde los primeros no quieren salir de las tierras que han adquirido de manera ilegal y los segundos están recuperando fincas, lo que ha conllevado confrontaciones violentas en algunos casos. (Muñoz, 2014, Semanario Universidad).

Pueblo Cabécar

Al igual que el pueblo indígena bribri, las y los indígenas Cabécar se organizan socialmente en clanes matrilineales. Guevara y Vargas señalan como esto ha significado para estas dos poblaciones una suerte de doble identidad, ya que ante el Estado se identifican con los apellidos del padre y la madre biológicos, mientras que a lo interno de los territorios lo hacen adscribiéndose al clan de la madre.

En el aspecto espiritual, se fundamentan en la figura de un especialista con conocimiento de la medicina tradicional conocido como jawá o sukia, quién es el intermediario entre el mundo físico y el espiritual. Su formación incluye extensos estudios sobre la historia, las plantas y otros elementos como piedras con poderes mágico-religiosos, la cosmovisión y los cantos de sanación. (Bozzoli, 1984, p.11)

El pueblo Cabécar es el grupo indígena del país que se encuentra menos expuesto a la cultura dominante, situación que le ayuda a mantener mayor control cultural sobre sus rasgos histórico—tradicionales. Una de las razones es que sus territorios se encuentran, mayormente, en zonas de difícil acceso por el mal estado o ausencia de caminos transitables por automóviles, consiguiendo ser penetrados solo “a pie”. Esto a su vez ha propiciado que sea una de las poblaciones más marginadas en los procesos de desarrollo nacional y en la extensión de programas sociales acordes a sus necesidades.

Actualmente, continúan teniendo una relación estrecha con la naturaleza y sus respectivos recursos para actividades como la construcción de viviendas, alimentación y el uso de plantas para distintas ceremonias, incluidas las de curación. Sin embargo, esta se ve cada vez más amenazada; Omar Hernández (1998) apunta: "Estas zonas forestales, hacen del territorio de Talamanca un espacio para la sobrevivencia paralela de la creciente agroindustria bananera […]" (p.153)

Pueblo Teribe

A pesar que las y los indígenas Térraba pasaron por fuertes procesos de imposición cultural, que incluso les ha costado, prácticamente, total extinción de su lengua del uso cotidiano, siguen teniendo otras tradiciones muy presentes. Tal es el caso del juego del toro y la mula, que "consiste en un enfrentamiento entre la población indígena (representaciones de los animales del bosque) y las amenazas de su cultura (El Toro)." (ICE, 2009, s. p.) De la mano de esta fiesta, se encuentra la elaboración de máscaras para usar en el juego y que al igual que otro tipo de artesanías, también de producen para fines comerciales.

Se han ido adoptando las costumbres y reglas del catolicismo y en general de la cultura dominante, fragmentándose su sistema organizativo originario, instituciones religiosas y por ende afectando su cosmovisión tradicional. Puede decirse que fue la construcción de la carretera interamericana hacia 1950 la que marcó el inicio del cambio social del modo de vida tradicional del pueblo Térraba.

Pueblo Brunca o Boruca

Este pueblo ha permanecido durante siglos en el Pacífico Sur. A la llegada de los españoles esta región también era habitada por otros cacicazgos prehispánicos como el Quepo, el Coto y el Teribe o Térraba, que fue trasladado desde el Atlántico. (Solórzano, 1999, p.87) Solórzano también indica “que en 1779 Boruca tenía 30 casas de paja y una iglesia nueva de tejas y que estaba administrado por el padre Francisco Alvarado, «de la regular observancia de Nuestro Seráfico padre San Francisco»"(p.88)

Actualmente uno de los rasgos culturales que cuenta con gran apropiación por parte de las y los indígenas brunka es el Juego de los Diablitos o Cagrúroj en lengua brunka. Por muchos años tanto la fiesta como la tradición artesanal de confeccionar las máscaras para usar en dicha celebración, estuvieron a punto de dejar de practicarse por los miembros de ambos territorios indígenas. La fiesta volvió a cobrar relevancia hace más de dos décadas cuando Ismael González1 siente inquietud por lo que ve está ocurriendo en Boruca, al ver que se empiezan a utilizar máscaras compradas de cartón, plástico o tela. Es así como junto a un grupo de 7 niños del Territorio Indígena Boruca inicia el taller Rabrú, el cuál fue apoyado de diferentes formas por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.

Con el resurgimiento de la elaboración de la máscara y sus nuevas interpretaciones (la cual además es comercializada con gran éxito), la fiesta se ve revitalizada. En la actualidad cuenta con gran difusión, convocando a personas de la comunidad, del país e incluso de fuera de las fronteras nacionales que participan de algunas de las actividadesque se realizan por aproximadamente 3 días, desde la “nacencia” de los diablitos hasta la muerte del toro, pasando por las chichadas, los tamales de arroz y la carne ahumada. (Amador, p.273)El juego se realiza durante los últimos días del año y los primeros del siguiente en el caso de Boruca, y en febrero, en el caso de Rey Curré, congregando a decenas de jugadores de distintas edades que se unen para derrotar al toro quién representa al español conquistador.

Existen iniciativas de revitalización de otros aspectos de la cultura brunka, como la lengua y parte de su tradición oral, por ejemplo dando mayor difusión al reconocimiento de personajes comoCuasrán. Según cuentan las y los boruca logró escapar de los españoles y se refugió en los cerros, pero sigue estando presente, incluso algunos creen que disfruta de usar su máscara, tomar chicha y caminar por las calles de Boruca durante el juego de los diablitos. (Amador, p.302)

Pueblo Ngöbe

La población ngöbemanifiesta parte de su cultura a través del desarrollo de la artesanía (Carballo, s.f., s.p.) como bolsos, chaquiras y pinturas sobre corteza de mastate.Las mujeres confeccionan y utilizan en su vida cotidiana vestidosde coloridas combinaciones. La vivienda tradicionalaún se puede encontrar en algunos de los territorios ngöbe. Sin embargo, están expresiones van cediendo espacio, en parte porque el acceso al bosque de donde se extrae la materia prima para manufactura de algunas de las artesanías y para la construcción de las casas ya no constituye un recurso cotidiano para todas las comunidades ngöbe. (Guevara, 2000, p.6)

En cuanto al sistema de filiación o parentesco, “las relaciones matrimoniales se establecen (preferentemente) entre primos cruzados de segundo grado bilaterales (sean de parte del padre o de la madre). Así las relaciones de  filiación, relación y demás términos de parentesco son establecidos en referencia a los abuelos (paternos y maternos).”

Pueblo Maleku

Actualmente, el territorio indígena ocupado por las y los malécu está compuesto por tres localidades llamadas en tiempos de la Colonia por los expedicionarios como palenques, denominación que se sigue utilizando actualmente. Estos palenques son Margarita, El Sol y Tonjibe.  

Según José Carballo, socialmente las y los indígenas malécu están organizados en sistemas de parentesco de tipo bilateral, que según plantea, se ha confundido con el sistema nacional institucionalizado. Están establecidos en palenques con familias emparentadas entre sí, lo que ha llevado a una gran parte de indígenas malécu a evitar el matrimonio y la procreación con personas de su misma etnia. Un 61,1% de las familias que habitan en el territorio son el resultado de la unión de un indígena con un no indígena. (INEC, 2011, p.34)

Su lengua madre sigue utilizándose por algunos sectores, incluso de forma monolingüe. Esta es hablada por el 67.5% de indígenas malécu del territorio (INEC, 2011, p.35).Ese porcentaje apunta un posible declive del uso de la lengua si le compara con el 80% de personas que hablaban el malécu en el 2000. (Guevara, 2000, p.8). Por esta razón se han realizado algunas iniciativas con diferentes resultados para hacer que sobre todo los más jóvenes, conozcan la lengua y la utilicen en los diferentes espacios de interacción social.

Un elemento cultural que se encuentra fuerte en su manifestación es el patrón funerario. Aunque viene presentando algunos cambios de forma, producto de la apropiación de sistemas habitacionales distintos al que hubo tradicionalmente. A pesar de esta situación, hay quienes incluso aún teniendo que romper el piso de cerámica y cemento de alguna parte de su casa—por lo general la cocina o algún cuarto—lo hacen con tal de tener a su ser querido lo más cerca posible, para que "sus espíritus sigan influyendo benéficamente.4 "(Guevara, 2000, p.8) El familiar que puede gozar de este privilegio es aquel que murió por muerte buena, que es básicamente la muerte natural, mientras que aquellos fallecidos por muerte mala (accidentes, mordeduras de serpiente, homicidios) son sepultados muy lejos de las casas.

Aparte de su modo de vida de subsistencia, recolectando y cosechando productos como yuca, pejibaye, frijoles y banano, cazando y pescando para el autoconsumo, en la última década se han dedicado a brindar servicios turísticos, como visitas guiadas dentro del territorio, ofreciendo alimentos tradicionales como mafuriséca, además de la venta de artesanías, charlas culturales, entre otros.

Comunidad Chorotega

Las y los indígenas chorotegas se ubicaban en toda la zona de lo que hoy se conoce como Guanacaste. También se les encontraba al sur de Nicaragua y en parte de Puntarenas. Esta fue la única región de influencia mesoamericana en Costa Rica. (Carballo, s.f., s.p.)

Sufrieron los embates de la conquista y la colonización hasta su exterminio. Esta población experimentó un amplio mestizaje que se diluye en las comunidades de la península de Nicoya, y que es posible de apreciar, por ejemplo, en algunos toponímicos, en su fuerte tradición culinaria a través del maíz como base de la alimentación. 

Pueblo Huetar

A la llegada de los españoles este grupo era el más numeroso. Sus actividades se extendían a través del Valle Central y parte del litoral Pacífico, entre lo que hoy se conoce como Chomes y Parrita. (Guevara y Vargas, 2000, p. 45). Su exterminio fue prácticamente total, pero se conoce sobre su cultura a través del material arqueológico. Además se les debe toponímicos como Orosí, Tucurrique, Aserrí, Curridabat,  Cot y Barva, así como otras palabras. Poblaciones pequeñas son las que quedan, ubicadas en los cantones de Puriscal y Mora de San José. (Carballo, s.f., s.p.)

Se estima que actualmente se encuentran en control de cerca de un 30% del territorio, en el que algunas familias solo cuentan con el terreno donde se encuentra su vivienda (Guevara y Vargas, p. 113). 

Se han hecho algunos esfuerzos por parte de lingüistas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA) por recuperar, al menos, el uso en la cotidianidad de ciertas palabras de raíz Huetar. Por su parte, a lo interno de los territorios indígenas Huetares han hecho lo propio. Así por ejemplo, la Asociación Pro Rescate de la Cultura Huetar de Quitirrisí ha promovido la tradición oral, el aprendizaje de ritos, comidas y otro tipo de expresiones culturales que se han habían dejado de practicar o se encontraban en camino de ser olvidadas por completo. Incluso han editado algunos folletos.

Atlas Digital de los Pueblos Indígenas